martes, 4 de abril de 2017

La problemática que ataca la Seguridad Ciudadana




La seguridad ciudadana es solo uno de varios componentes de la seguridad humana, aquel responsable de enfrentar las amenazas violentas y delictivas contra las personas y sus bienes.
Acepción:
Es la acción destinada a proteger a los ciudadanos frente a los hechos de violencia o despojo, lo que se persigue con una política pública, entendida como los lineamientos o cursos de acción que definen las autoridades estatales. Esto constituye una obligación positiva del Estado derivada de sus compromisos internacionales para garantizar los derechos fundamentales.

La Ley 27933 que crea el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana considera que la seguridad ciudadana es la acción integrada que desarrolla el Estado, con la colaboración de la ciudadanía, para asegurar la convivencia pacífica, la erradicación de la violencia y la utilización pacífica de las vías y espacios públicos, así como contribuir a la prevención de la comisión de delitos y faltas.
Con mayor detalle, su reglamento aprobado mediante Decreto Supremo 012-2003-IN, precisa que su orientación final es la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades, así como garantizar la seguridad, la paz, la tranquilidad y el cumplimiento y respeto de las garantías individuales y sociales a nivel nacional.
1.      Factores que inciden en la violencia y el delito
Éstos identifica la abundancia de hombres jóvenes marginalizados y la urbanización desordenada (factores demográficos); familias disfuncionales; desempleo; las nuevas oportunidades y tecnologías para el crimen, la pobreza y la desigualdad (factores económicos); la escasa legitimidad del Estado y los conflictos armados (factores políticos); los usos sociales que implican el consumo de drogas y alcohol, así como el porte de armas; las pautas culturales que toleran la violencia; y, la ineficacia e ineficiencia de las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia. Entre las deficiencias institucionales, Basombrío identifica la falta o debilidad de los organismos de conducción política de la seguridad ciudadana, la ausencia de un servicio civil altamente capacitado en el gobierno de la seguridad ciudadana y la carencia de instrumentos, procedimientos y capacidades para que el gobierno ejerza la conducción y administración del sistema policial.
otro factor: los medios de comunicación.
2.      Los efectos de la violencia y el delito
En primer lugar, constituyen un problema de seguridad ciudadana. Como tal, requieren la atención de las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia, responsables de prevenir que esos hechos ocurran, de perseguir y sancionar a sus responsables, de rehabilitarlos y reinsertarlos, y de dar asistencia y protección a las víctimas.
En segundo lugar, son un problema de derechos humanos, por cuanto afectan su pleno ejercicio, tanto de manera directa como indirecta. En efecto, la violencia y el despojo —o la amenaza de su ocurrencia— afectan los derechos a la vida, la integridad y la libertad de las personas, así como a la libre circulación y a la propiedad, entre otros.
En tercer lugar, constituyen un problema de salud pública, ya que son causa de muerte o de lesiones para un número importante de ciudadanos.
En cuarto lugar, son un problema económico, por cuanto obligan a los Estados, a las empresas y a las familias a incrementar sus gastos en seguridad.
En quinto lugar, son un problema social. La inseguridad también tiene un efecto sobre las relaciones entre las personas, pues mella la confianza entre éstas y su capacidad de relacionarse y trabajar conjuntamente.
En sexto lugar, contribuyen al deterioro de la confianza ciudadana en los valores democráticos y en el sistema político.
3.      Corrupción y seguridad ciudadana
Las políticas públicas están reñidas con la corrupción, pues su propósito es obtener el mayor bienestar colectivo posible, mientras que el de la corrupción es obtener el mayor beneficio del corrupto y del corruptor. Hay, sin embargo, una segunda incompatibilidad, que se deriva de una de las funciones de la política de seguridad ciudadana, cual es la de aplicar la ley, así como prevenir y combatir el delito
Tipos de corrupción:
1.      La corrupción administrativa: tiene un impacto muy negativo en la efectividad de los servicios de seguridad ciudadana, pues reduce significativamente los recursos disponibles e influye negativamente en la calidad de los medios y del liderazgo de las instituciones.
2.      La corrupción operativa: también tiene efectos devastadores como la administrativa, por diversas razones. Primero, porque si el servicio público tiene un precio, se vulnera su carácter universal y gratuito; se generan barreras para el acceso a la justicia, que afectan a los más pobres; y, se hace tabla rasa de la imparcialidad de los funcionarios públicos, socavando su legitimidad. Segundo, la vulnerabilidad a la corrupción que se genera destruye, en el proceso, el principio de legalidad y el respeto a los derechos humanos, que son los pilares del Estado de derecho, y ata de manos a las instituciones del sistema para hacer cumplir la ley, que es su razón de ser.
3.      La corrupción política: por su parte, puede fluctuar entre la utilización política de los cuerpos de seguridad y el ejercicio del padrinazgo y nepotismo dentro de ellas, hasta la protección desde el poder de organizaciones y actividades criminales.
Instrumentos de medición de la inseguridad, la violencia y el delito
1.      El primero, los homicidios, dan cuenta de la forma más extrema de violencia en una sociedad determinada, aquella que se ejerce de manera intencional para quitar la vida a otra persona. Para facilitar su comparación, los homicidios se presentan en función de una tasa por 100 mil habitantes.
2.      El segundo, la victimización, mide la ocurrencia real de hechos de violencia o de despojo. Es el más útil para conocer la magnitud de los niveles delictivos, especialmente aquellos de naturaleza patrimonial.
3.      El tercero, la percepción de inseguridad, da cuenta del temor que genera la probabilidad de un hecho delictivo en el futuro.
4.      El último, la evaluación de las instituciones, también llamada segurabilidad, hace referencia a la confianza ciudadana en que los delitos sean prevenidos o, en caso que ocurran, se investiguen y sancionen.
Desde una perspectiva evolutiva del consumo de drogas, existe una progresión que va desde el uso de drogas legales al inicio (alcohol y tabaco) hasta el consumo de drogas ilegales (marihuana, cocaína, éxtasis), lo que también desencadena, en muchos casos, en la comisión de delitos y faltas. Este tipo de comportamientos se traduce en una alta deserción escolar, abuso de sustancias psicoactivas, problemas personales tales como impulsividad, oposición intensificada, mentiras compulsivas y altas tasas de enfermedades de transmisión sexual. Los jóvenes y adolescentes que tiene este tipo de comportamiento en su gran mayoría, provienen de familias desestructuradas y en situación de pobreza. En el seno de sus familias, ellos han vivido experiencias de violencia, abuso o abandono.
Puntos de Acción:
  1. *      Desarrollar una labor preventiva de protección a niños y mujeres maltratadas o agredidas físicamente, debiéndose hacer una campaña sustentada en trabajo de campo y no únicamente publicitario. La violencia familiar es causa de desintegración familiar y cadena de actos regresivos.
  2. *      Promover la presencia efectiva de un representante del Ministerio Público en las Comisarías, para que se redacten Actas de compromiso a los Padres o tutores de menores de edad que infrinjan la ley. Es prioritario frenar el crecimiento del índice delincuencial en menores de edad.
  3. *      Promover la presencia efectiva de un psicólogo en la escuela de Padres y que cuente con apoyo profesional para derivar y tratar los problemas conductuales de alumnos de primaria y secundaria.
  4. *      Debe implementarse programas preventivos de bullying 76, agresión sexual, planificación familiar, enfermedades de transmisión sexual, enfermedades virales, maltrato físico y psicológico.
  5. *      Crear un programa integrado de recuperación de menores y adolescentes en riesgo.
  6. *      Debe difundirse por radio y televisión spots publicitarios de las juntas vecinales y su trabajo en la comunidad, con la finalidad de sensibilizar a los vecinos para que se adhieran a la labor en bien de la comunidad.

Según la política nacional así definida, la gestión pública moderna es una gestión orientada a resultados al servicio del ciudadano, un proceso sustentado en cinco componentes:

a) Planeamiento de Estado: Políticas de Estado y de gobierno Las Políticas Públicas son diseños que sustentan la acción pública. Basadas en políticas nacionales del Estado, los gobiernos de turno, establecen prioridades de gobierno claras y pertinentes, tomando en cuenta también las demandas y necesidades de la población, que luego las entidades públicas expresarán en objetivos, metas y los respectivos procesos que los convertirán en productos institucionales: regulaciones, procedimientos administrativos, bienes y servicios públicos, todos los cuales tendrán un impacto positivo en el ciudadano, dados determinados recursos disponibles.
 b) Planeamiento estratégico:  El Planeamiento Estratégico parte de considerar las prioridades del país y de sus ámbitos de gobierno (central, regional, local). Es además, un proceso en el cada institución, además de considerar los compromisos políticos y los mandatos de los planes gubernamentales, reflexionan rigurosamente sobre los temas del entorno: i) sobre las oportunidades o sobre la justificación de una necesaria intervención del Estado, así como sobre los riesgos de un inadecuado accionar del sector público; ii) sobre el entorno macro económico, legal, político e institucional; iii) sobre las demandas que establecen los ciudadanos a los que tienen que atender; iv) sobre las formas en que la sociedad se organiza para resolver esas demandas ciudadanas; y, v) sobre la forma como el Estado ha venido satisfaciendo esas necesidades, mediante qué políticas, qué estrategias, a través de qué agencias involucradas, qué resultados e impactos ha logrado y qué lecciones ha sacado del pasado.
c) Presupuesto para resultados: Un Estado moderno al servicio del ciudadano, además de objetivos claros, requiere que sus presupuestos sean asignados también con orientación a resultados, es decir, en función a los productos que los ciudadanos esperan recibir para satisfacer sus demandas. Sobre todo considerando que los recursos son escasos, lo cual obliga a priorizar. En ese proceso la transparencia y rendición de cuentas son sumamente importantes en los procesos de asignación y evaluación del destino de los recursos.
d) Gestión por procesos: Una gestión al servicio del ciudadano necesariamente deberá cambiar el tradicional modelo de organización funcional y migrar hacia una organización por procesos contenidos en las “cadenas de valor” de cada entidad, que aseguren que los bienes y servicios públicos de su responsabilidad generen resultados e impactos positivos para el ciudadano, dados los recursos disponibles. Los procesos son definidos como una secuencia de actividades que trasforman una entrada o insumo (una solicitud de un bien o un servicio) en una salida (la entrega del bien o el servicio), añadiéndole un valor en cada etapa de la cadena (mejores condiciones de calidad/precio, rapidez, facilidad, comodidad, entre otros).
e) Servicio civil meritocrático:  La gestión de recursos humanos es un área crítica en todo tipo de organización, puesto que son personas las que definen los objetivos, formulan los planes y políticas, asignan recursos y los gestionan a través de procesos.

A la luz de la Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública así definida, el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013 – 2018, será eminentemente un Plan de gestión orientado a resultados al servicio del ciudadano.

Referencia Bibliográfica: 

Ministerio del Exterior (2013) Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013-2018, Perú, recuperado de: